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Política Chicharronera
Aún nos encontramos inmersos en un ambiente tenso en el que se respira política por doquier, a lo largo de la historia de nuestro estado nunca habíamos tenido unas elecciones tan cerradas en las que el partido en el gobierno se viera amenazado por salir de Casa Puebla. Por lo menos una vez por semana se presentan encuestas manipuladas en las que uno de los contendientes tiene una ventaja avasalladora, pero al día siguiente nos enteramos que ésta fue manipulada y que la realidad es totalmente contraria. Campañas negras, trapitos al sol, descalificaciones, chismes de lavadero, promesas, circo maroma y teatro; hasta cuándo los ciudadanos podrán seguir aguantando toda esta parafernalia.
Será posible que en pleno siglo XXI los poblanos todavía se crean todos estos cuentos, aclarando que al referirme a los poblanos estoy hablando del voto switcher, aquél que no está casado con un partido y que en el mejor de los casos se encuentra ávido de propuestas y que en el peor escenario se va con el candidato que le regale más sombrillas, playeras, gorras, pulseras, tamales, pavimente sus calles o les compre sus votos a cien pesos el 4 de julio, y por el otro lado tenemos a las estructuras y al voto duro de los partidos tanto panista como priista, que incondicionalmente saldrán el día de las elecciones a emitir su voto por su partido, ya sea porque su líder así se los impuso, porque su abuelo ha votado toda su vida por el mismo partido, porque la chamba de uno de sus familiares depende de que gane su candidato por que si no lo hacen así los corren de la chamba, por intereses relacionados con la victoria de uno de los dos candidatos (porque gracias a las mega-coaliciones el día 4 de julio solo tendremos tres opciones a escoger) y un sin fin de razones que tal vez nunca nos imaginemos.
Creo que poco a poco estamos llegando al momento en el que ya no va a ser suficiente llenarnos de regalos para ganar nuestra simpatía, no creo que la gente se impresione como lo hacía antes, con explanadas llenas de “simpatizantes” que tienen la obligación de ir a vitorear a su candidato, a desgarrase las vestiduras, a echar porras innovadoras y hacer todo lo posible para que los vean y probablemente les den un hueso, por grande o pequeño que sea en estos tiempos de crisis quién se puede poner exigente.
Poco a poco, y gracias a nuestro ilustre presidente Miguel Alemán, se ha venido gestando una población de personas que reflexionan su voto, que buscan propuestas y que exigen resultados, lo llamados “ciudadanos”. Ellos son realmente la gente que tienen que convencer, pero ya no con esa política chicharronera de la época de la revolución, cada vez somos más exigentes y pensantes.
Tal vez sea muy pronto pero no dudo que en algunos años podamos tener una política al estilo de los países europeos donde los partidos realmente deben tener una ideología que puedan transmitir a sus votantes. Llenarlos de propuestas viables, acciones tangibles y resultados que realmente nos beneficien a todos.
Las próximas elecciones, como lo dije al principio, serán muy cerradas, no dudo que gracias a la judicialización de éstas, nuestro próximo gobernante sea resultado de una determinación del Tribunal Electoral. Los partidos tendrán una gran tarea el 4 de julio, deberán defender sus votos a capa y espada y procurar que se lleven unas elecciones lo más transparentemente posibles. Todo esto como resultado de un electorado que poco a poco está dejando atrás la forma de hacer política y gradualmente está pidiendo candidatos eficientes y efectivos que saquen a nuestro estado adelante. Veo un gran avance en la democracia de nuestro país, aunque creo que todavía nos falta mucho camino por recorrer, sin embargo gradualmente nos estamos transformando en un estado con gente que tiene que reclamar un gobierno a la altura de sus expectativas.
“Para gobernar hay que saber aprovecharse de los vicios de los hombres, no de sus virtudes.” Napoleón Bonaparte.
Lic. César A. Hernández Morales.
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