¿Qué es para ti la política?
Mira, ya lo han dicho grandes pensadores, como Aristóteles, quién evoca que el sentido político lo tenemos prácticamente desde nuestro nacimiento. La política es una forma de relacionarnos, de convivir, es una forma de encontrar coincidencias para que después de valorarlas decidamos y aceptemos las mismas.
Me parece que participar en política es indispensable para todos los seres humanos, porque nos da la oportunidad de organizarnos alrededor de lo común. Ahora, los que deciden hacer política de tiempo completo, como es mi caso, implica hacer las cosas de manera profesional, con disciplina, con responsabilidad, con resultados y sobretodo de cara a la ciudadanía, con el fin de estar siendo evaluados permanente por la gente y nos dé su voto de confianza, o simplemente decida que no desea más la representación de uno o de otro político, o de uno o de otro partido.
¿En qué momento decides ser político?
Desde pequeño alrededor de los temas escolares, deportivos, de amistad, de todos aquellos temas que van surgiendo a lo largo de la vida. Desde ese momento me percate del interés que tenía por los temas públicos y sociales. Fue así que desde esas edades me fui curtiendo en la participación de asuntos más allá de los personales, y en ese sentido yo me recuerdo como un estudiante muy participativo. Recuerdo haber organizado muchas actividades en la escuela, posteriormente haber representado a los estudiantes de mi carrera, y más tarde a los estudiantes de mi universidad.
Cuando llegó la oportunidad de hacerlo de manera más activa, me afilié al Partido Revolucionario Institucional, y ahí he tenido la oportunidad de seguir haciendo política.
¿Por qué el PRI? ¿Por qué decidiste ingresar a sus filas?
Porque es un partido muy amplio, en el PRI tiene cabida tanto un obrero como un campesino, así como un empresario, o una persona de capacidades diferentes. Esto lo hace un partido plural y respetuoso.
Me identifico con su nacionalismo, que tiene sus orígenes en la Revolución Mexicana, y que esta sustentado en los valores más arraigados del pueblo mexicano: soberanía, respeto, defensa del territorio y de la población. Estos son valores que el PRI ha defendió a lo largo de su trayectoria y ha tenido la capacidad de irse actualizando y adecuando lo que le ha dado vigencia.
Si bien en el 2000 nos toco perder la presidencia de la República, frente al universo de años que tiene nuestro país y los años de historia del PRI, la verdad no representa nada. Me parece que al contrario, fue una oportunidad de rectificar el rumbo. Por lo que con satisfacción y objetividad me atrevo a afirmar que estamos en vísperas de volver a obtener el triunfo de la presidencia de la República.
A tu parecer ¿qué le enseño al PRI haber perdido la presidencia?
Sin duda la humildad. Después de tantos años de estar ejerciendo el poder necesariamente viene un desgaste como todo en la vida, somos seres humanos, las instituciones están hechas por seres humanos, y en muchas ocasiones las bondades del ser humano están reflejadas en las instituciones pero también sus defectos. Sin duda el PRI ya traía algunas prácticas que lastimaban a la sociedad y que eran calificadas como negativas.
Me parece que la principal enseñanza que tuvo el partido, y que nos ha llevado a los priístas varios años el darnos cuenta de ello, es que estar cerca de la gente y voltear a las causas populares es lo que mejor paga en política, porque finalmente es la razón de ser de cualquier institución.
El poder regresar a sus orígenes, tanto ideológicos, pero sobre todo de cercanía con la gente, es lo más importante de la experiencia del 2000.
Nos hemos dado cuenta que la fortaleza de nuestros orígenes siguen vigentes, com: la militancia o las políticas públicas, los resultados de políticas públicas en materia de educación, en materia de salud y en materia cultural son las grandes herencias del priísmo al país, a la sociedad mexicana; me parece que descubrir que estos valores son las fortalezas que pueden seguir siendo potencializadas, es una nueva forma de hacer política.
Lo que se conserva de positivo es lo que le da fuerza, valor, vigor, y unidad al PRI; pero también se lo da esta nueva forma de incorporarse a un mundo globalizado, de incorporarse a las necesidades de una sociedad cada vez más exigente, más crítica y más participativa; es esta combinación la que ha hecho al PRI crecer y madurar ante la derrota y que me hace pensar que en el 2012 es prácticamente un hecho que estaremos ganando la presidencia de la República; basta ver los resultados electorales que tuvimos en la elección federal del 2009, y los que se tuvieron a nivel local en 2008, y eso sin duda muestra que la gente tiene esperanza en la experiencia del PRI. Pero no un PRI con los errores del pasado, sino un PRI renovado, un PRI echado para adelante, un PRI abierto a los jóvenes, un PRI que sea una alternativa de desarrollo para todos los sectores sociales.
Has ocupado diversos cargos en el servicio público, ahora en esta etapa en el Congreso ¿qué has aprendido como diputado?
En primer lugar, la importancia de estar cerca de la gente.
Yo use como lema de campaña: “Tu voz en el Congreso”, y no era un slogan publicitario de dientes para afuera, sino que realmente me esmero y me esfuerzo por estar en contacto con la gente a pesar de que la agenda legislativa es muy absorbente.
Yo procuro estar en comunicación con los diferentes sectores sociales y gente de mi distrito, es por eso que decidí poner una casa de gestión en una colonia popular del distrito para tener ese contacto, que la gente no sienta que los diputados o los políticos estamos en un pedestal y que somos intocables; yo creo que eso nos hace daño a todos. La gente se tiene que acercar a saludarnos pero también a criticarnos, a preguntarnos, a cuestionarnos y a sugerirnos y a través de esta dinámica llegue su voz al Congreso.
Y así como me entrevisto con los habitantes de mi distrito, también lo hago con grupos organizados; te pondría a manera de ejemplo mi relación con los tortilleros; ellos se han acercado a mí en diversas ocasiones para hacer gestiones ante el gobierno federal, ante la falta de apoyo que han tenido en programas como “Promasa” y “Mi tortilla”, y que a pesar de ser una decisión ajena al gobierno estatal y del Congreso del Estado, he procurado ser un interlocutor para buscar alternativas de solución. De esta manera logré que la Subsecretaria federal del ramo, en materia de economía, recibiera a los tortilleros de Puebla, le explicarán su problemática y que se tomaran cartas en el asunto para que estos programas federales bajen a los tortilleros. Para mí fue una satisfacción que me buscaran y yo haya podido ayudarles en su gestión; y así como ese tema te podría mencionar otros muchos más de esa interacción. Así que este es el primer aprendizaje: la necesidad y la importancia de estar cerca de los ciudadanos.
Otro enseñanza muy importante es tener la capacidad de diálogo, el ser tolerante con el contrario. Yo me enorgullezco de haber sacado muchos de los acuerdos del Congreso actual, ya que por presidir la Comisión de Gobernación me corresponde esa labor, por consenso con el PAN, PRD, PT, Convergencia y Nueva Alianza; y eso es lo que la gente nos pide hoy, no quiere que estemos peleando, no quiere que estemos justificando el por qué no hacemos las cosas, echándole la culpa al de enfrente, lo que la sociedad busca es que nos pongamos de acuerdo para sacar el trabajo que tiene que ver con el avance del estado, de la sociedad, de la ciudad, y en ese sentido sí me da gusto saber que yo he sido factor para sacar por consenso muchos de los temas importantes como: seguridad pública, discapacidad, vivienda, ley electoral y como muchos otros más que hoy en día están en la legislación poblana.
También muy importante, sin duda, ha sido el darme cuenta cómo se puede incluir la realidad desde una posición de poder público y, te quiero mencionar como ejemplo, las reformas que he podido hacer en materia de violencia intrafamiliar: Durante mi campaña me percate que el tema era una constante en mi distrito, y que tanto las mujeres como los niños son las principales víctimas de este tipo de violencia. Actualmente el delito de violencia intrafamiliar es castigado desde un pequeño moretón hasta una lesión de más impacto, lo que anteriormente era calificado a discreción del agente del ministerio público, de tal forma que si una mujer llegaba medio golpeada le podían decir: “regrese usted a que la golpeen bien para que ya la podamos tipificar”. Ante esta situación me propuse clarificar la ley y hoy en día cualquier caso de violencia intrafamiliar tiene que ser castigado con todo el rigor de la ley, tanto por la vía corporal como la sanción económica, además de que se puede perseguir de oficio. Este tema te lo pongo como ejemplo de un aprendizaje más que he tenido como diputado: cuando te lo propones puedes modificar diversas realidades desde la propia ley.
Durante tu campaña como candidato te empapaste de las diversas problemáticas que aquejan a tu distrito, ahora como diputado ¿ha sido sencillo atacar estos problemas?
De ninguna manera, la realidad no se puede transformar ni por decreto ni con una varita mágica; se requiere de mucha voluntad, de mucho presupuesto y sobre todo de mucha participación. Yo creo que los temas públicos y sociales se pueden ir transformando en la medida que hay dinero para hacerlo, en que exista la voluntad política para realizarlo, pero sobre todo cuando se da la participación de los involucrados en el tema. Probablemente no todos participaremos pero es necesario incentivar a los jóvenes a que se vean interesados en los tópicos que están alrededor de la ley de la juventud o de su participación a través de la Casa de la Juventud; que los discapacitados se vean involucrados en los temas que tienen que ver con ellos y que así cada uno de los diferentes grupos se haga corresponsable, porque yo creo que con esa dinámica es posible lograr cambios importantes, e insisto no sólo dejándolos a la responsabilidad de uno o unos porque es tanto como deslindarse del problema.
En ese sentido yo concibo al poder público, por supuesto al Congreso, como una parte del todo, en donde nos corresponde generar confianza para que la gente se sienta entusiasmada a participar.
Te quiero comentar lo alcanzado con en la Ley de Seguridad Pública, realizamos 8 foros en los que hubo más de 400 ponencias, mismas que fueron recogidas por un grupo de especialistas encargados de procesarlas, analizarlas y filtrarlas y esto sirvió de base para hacer el borrador de la ley de seguridad pública; posteriormente la iniciativa se consenso con las áreas del ejecutivo, las áreas operativas como la Secretaría de Seguridad Pública, el Consejo Estatal de Seguridad Pública, la Procuraduría General de Justicia del Estado y la Consejería Jurídica para que dieran su punto de vista y eso permitió que la ley prácticamente saliera por unanimidad. Te estoy hablando de un proceso de 8 meses, entonces hay que tener paciencia, hay que tener voluntad política, hay que poner los recursos suficientes para hacerlo y al final involucrar a la gente; ese es el caminito que debemos seguir en todos los temas públicos y comunes.
En esto momentos ¿cuál es el tema más importante que estás tocando en el Congreso?
Traemos varios temas en la agenda pública, desde temas jurisdiccionales, como la ejecución de una sentencia que nos ha enviado la Corte recientemente, pero también temas de nuestra agenda legislativa como el de los límites territoriales.
En lo particular me interesa mucho legislar alrededor de los temas de la niñez, de la familia, de las mujeres, porque son temas que he venido recogiendo durante los últimos meses y que considero son importantes dentro de nuestra sociedad.
¿A quién admiras dentro de la política?
Yo creo que hay gente trascendente de todas las tendencias; así como podemos hablar de un Carlos Marx, quien revolucionó la forma de organizarnos, y que paradójicamente muchos de sus postulados fueron recogidos un siglo después por la derecha, él se adelanto a hablar de temas como el de pensiones y de seguridad social, en un manifiesto que aparentemente era contrario a la ideología de derecha y que fue adoptado por todo el bloque socialista durante buena parte del siglo pasado.
Admiro a todos aquellos que aportan sus ideas, e incluso dan sus vidas por intentar transformar la realidad social.
Dentro de mi partido admiro a gente como Reyes Heroles, como Silva Herzog, como Elías Calles, quien tuvo la habilidad política de unificar diversas ideologías y hacerlas coincidir en lo común que era la República y con base en ello proyectar al México del siglo XX.
Otro personaje digno de admiración es Luis Donaldo Colosio, quien pago con sangre sus ideales, y que con una posición valiente nos demostró que no todo esta dicho, que siempre vale la pena tener un punto de vista diferente por más riesgos que pueda haber. En lo personal creo que influyó para que el PRI del siglo XXI sea un partido más sensible, abierto e incluyente. Y así podríamos ir revisando perfiles positivos, perfiles que le han aportado mucho tanto a la humanidad como a nuestro país.
¿Y en los partidos de enfrente hay gente que admires?
Si, yo creo que hay políticos profesionales y respetables que se preocupan por estar contribuyendo a lo público. Me parece que Cuauhtémoc Cárdenas ha asumido un papel histórico, renunciando muchas veces a los privilegios del poder para encabezar esfuerzos importantes, que tristemente no han tenido continuidad. No soy del PRD; sin embargo respeto a la izquierda y considero que en México necesitamos tener una izquierda fuerte, una izquierda organizada. El esfuerzo de finales de los ochentas de unificar a toda la izquierda a través del Frente Democrático Nacional fue algo muy valioso, que lamentablemente se fue desmembrando al paso de los años; pero ese esfuerzo garantizaba los equilibrios. Me parece que eso fue una aportación muy importante en su momento de Cuauhtémoc Cárdenas, a pesar de que haya tenido que salir del PRI para hacerlo.
¿Dónde ve Pablo Fernández del Campo a Pablo Fernández del Campo en tres años?
Yo te puedo decir dónde lo veo ahorita. Yo veo a Pablo Fernández del Campo en primer lugar como la mejor versión de mí, y eso implica un compromiso y disciplina diaria. No hay cheques en blanco ni de Pablo para el propio Pablo, con eso te quiero decir, que el esfuerzo, el trabajo, la preparación, la capacitación y la empatía tienen que ser un ejercicio que se revise todos los días.
No quiero ser ni mejor ni peor que otros, me quiero comparar contra mí y con esa referencia intentaré ganarme la confianza de la gente para continuar realizando lo que más me gusta que es la política; y no por el glamour que representa este rol, sino por el compromiso y la satisfacción que da cuando das resultados a la gente.
Por último Pablo, un mensaje para los lectores de Sociales Puebla
En primer lugar felicitarlos por el esfuerzo que comienzan, creo que este ejercicio es importante en Puebla, porque va a enriquecer y equilibrar las expresiones que ya existen. También les deseo a los lectores lo mejor en este 2010, que cada quien asumama con alegría, entusiasmo, pero sobre todo con mucho compromiso la parte que nos corresponde hacer.
Y por último que tengan la confianza de que Pablo Fernández del Campo estará haciendo la parte que le corresponde desde el lugar en donde esté, ahorita como diputado siempre buscaré la mejor versión de diputado que pueda ser.
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